El Gran Yogi Milarepa del Tibet Libro de abril para revisión
EL GRAN YOGI MILAREPA DEL
TIBET
Evans-Wentz
DEDICO ESTA BIOGRAFÍA
DE MILAREPA A QUIENES NO ADHIEREN A CREDO ALGUNO
BASADO EN LIBROS NI EN
TRADICION SINO QUE BUSCAN EL CONOCIMIENTO MEDIANTE LA COMPRENSIÓN
El CARRO DE
LA VICTORIA DEL YOGI
"Aquel
que alcanzó Fe y sabiduría
Por su
estado mental, bien equipado, cobra impulso;
La
Conciencia es la vara y la Mente es el yugo,
y la
Atención el vigilante auriga;
Los avíos de
la Rectitud son el Carro;
El Deliquio
es el eje, la Energía las Ruedas;
La Calma, el
compañero de yugo de la Mente Equilibrada;
Y de esto,
la Ausencia de Deseo, el tapizado.
La Buena
Voluntad y la Inofensividad son amas suyas,
Junto con el
Desapego de la mente.
El
Sufrimiento es la coraza de la Norma,
Y para
alcanzar la Paz rueda ese Carro.
Esto que el
yo construye, por el propio yo deviene...
En este
Carruaje, supremo, incomparable,
Sentados
abandonan los Sabios este mundo
Y en verdad
conquistan la Victoria."
El Buda, del
Samyutta Nikaya, v. pág. 6.
(Según versión inglesa de F. L. Woodward)
PREFACIO DE LA SEGUNDA
EDICION EL SENDERO HACIA LA
SIMPLICIDAD Y LA LIBERTAD
"Tener sólo pocos
deseos y satisfacerse con cosas simples es el
signo de un hombre superior." Preceptos de los Gurús
Este es el mismo llamamiento de la antigüedad, repetido de
continuo, proveniente de los
Superhombres, a través de los milenios, oído por Thoreau, Emerson y Whitman en América, enderazado a
una vida simple y un esfuerzo elevado y
transmitido por este libro, desde el Tíbet, la Tierra de las Montañas Nevadas, a los pueblos de Occidente, que
exaltaron y prefirieron en gran medida,
pero al fin no sin muchos desconcertantes recelos, su modo de vida complejo e industrializado.
La primera edición de esta Biografía de Milarepa, el ilustre
santo budista del Tíbet, significó para el Editor la recepción de muchas
apreciables cartas, no sólo de laicos y miembros del Sangha, del Budismo
norteño y sureño, sino también de hindúes y cristianos, católicos y protestantes por igual.
En consecuencia, Milarepa puede considerarse como un iluminador que ayuda a dispersar esa
tiniebla de la Ignorancia que el
Iluminado señaló como envolviendo al mundo; y tal como se dijo de
Abraham Lincoln que ya no pertenece a su
tierra natal solamente sino a todos los países,
lo mismo puede afirmarse de Jetsün Milarepa.
Según el enfoque de Milarepa, ninguno de los métodos mundanos
de desarrollo intelectual es esencial para lograr la Sabiduría; para él, el
Conocimiento Correcto no había de ganarse mediante estudios librescos ni
profesiones de fe.
Muchos de los más
esclarecidos y cultos santos del Tíbet y de la India fueron analfabetos,
como se verá en el otro libro de la Serie,
titulado El Libro Tibetano de la Gran Liberación.
De esto Milarepa dio testimonio de la manera siguiente:
"Acostumbrado a meditar en las Verdades Escogidas
Susurradas, Olvidé todo lo dicho en escritos y libros impresos.
"Acostumbrado a aplicar cada nueva experiencia a mi
desarrollo espiritual, Olvidé todos los credos y dogmas.
"Acostumbrado a conocer el significado de lo Inefable,
Olvidé el camino que sigue las raíces de los verbos, y el origen de palabras y
de frases."
Autodisciplinando la mente, como se doma un caballo salvaje,
e inmunizando la mente contra las
influencias obsesoras y yóguicamente
indeseables que emanan de la ilusoria fantasmagoría del mundo, Milarepa
procuraría liberarnos de nuestro estado actual de esclavitud hacia el mundo. Y acerca de esto, en su canto sobre el
Caballo de la Mente, declara cómo ha de
atraparse la mente indisciplinada con el Lazo de la Simplicidad de Propósito, atado al Poste de la Meditación,
alimentado con las Enseñanzas del Gurú,
abrevándose en el Arroyo de la Conciencia. El Caballo de la Mente es cabalgado por el joven del Intelecto, por la
extensa Llanura de la Felicidad, y
llevado hasta el Estado Búdico.
Debido al afortunado resultado de la práctica del
Budismo ejecutada por Milarepa, éste es
venerado no sólo por budistas de todas las
Escuelas en su Tíbet natal y en los países del Asia adyacentes al Tíbet,
que lo consideran como Plenamente
Iluminado, sino también, y más en especial desde la publicación de su Biografía
en Occidente, por una cantidad siempre creciente de buscadores de la verdad en todos los
continentes.
Aunque muy pocos tengan la
aptitud, fortaleza física y voluntad para emular a Milarepa, su
descubrimiento de que la meta no es un
espejismo, sino que resulta alcanzable, es de monumental importancia para los
menos de la humanidad; pues, según el criterio de los devotos de Milarepa, en su Biografía se
hallará el valor necesario a fin de
prepararse para los primeros pasos por el sendero, sin interesar cuan
largo y arduo sea éste, ni cuántas vidas
se necesiten para alcanzar la meta, a la que
Milarepa arribó en una sola vida debido a su preparación superior.
El historiador de Oxford, el Profesor Arnold J. Toynbee, que aquellos
pertenecientes al género humano que más realizaron para mejorar la vida del
hombre sobre la Tierra no fueron los científicos, con todos sus descubrimientos maravillosos y
laudables, ni los inventores ni los
técnicos, ni los líderes del industrialismo, ni los paladines, ni los
reyes ni los estadistas, sino los profetas y los santos:
"Ahora bien, ¿quiénes son los individuos que constituyen
los máximos benefactores de la
generación viviente de la humanidad? Yo diría: Confucio y Lao-tse; el Buda; los
Profetas de Israel y Judá; Zoroastro;
Jesús y Mahoma; y Sócrates."
En estos poquísimos individuos culmina la sabiduría de todas
las civilizaciones conocidas del pasado. En ellos está la coronación y glorioso resumen de los
múltiples afanes evolutivos de
innumerables generaciones humanas que vivieron en nuestro planeta
durante los milenios de las grandes
culturas de China, India, Persia, Siria, Egipto, Arabia, y de Europa representada por Grecia.
Es verdad que
"Las obras de los artistas y hombres de letras
sobreviven a las acciones de los
comerciantes, los soldados y los estadistas. Los poetas y filósofos descuellan sobre los historiadores; mientras
que los profetas y los santos se hallan en la cima de todos ellos y los
trascienden."
Para Milarepa, como para muchos otros Sabios del Asia, la
conquista de uno mismo es mejor que la conquista del mundo, y renunciar al
mundo es mejor que acumular toda la riqueza de éste.
Para él la explotación y la conquista física del mundo por
parte de la ciencia no es lo que realmente interesa, sino la conquista de uno
mismo y la destrucción de todas las cadenas que atan a los hombres a la rutina
de la existencia encarnada. Para Milarepa, como para todos los santos de todas
las religiones, en todas las civilizaciones y épocas de la historia humana, la ausencia
de deseo y el completo renunciamiento al estilo de vida mundano más bien que el
deseo omnidevorador y la adquisición de las perecederas cosas mundanas,
conducen hacia el logro de una norma de vida que es lo supremo realizable en
este planeta.
Las reglas de Vida Recta dadas por Milarepa son, por lo
tanto, esencialmente las mismas que las
enunciadas por los santos de todas las épocas, en la antigua China, India,
Babilonia, Egipto, Roma o en nuestra época. Sólo son aquellos poquísimos
individuos de cualquier época o nación los que, en virtud de haber tenido
aptitud evolutiva y disposición para aplicar las reglas y unificarse con la
Hermandad de la Compasión y la Paz, ayudaron a la transmisión de la Antorcha de
la Sabiduría de una generación a otra.
PREFACIO DE LA PRIMERA
EDICIÓN.
En mi Introducción y Anotaciones de la presente obra, al
igual que en los del Libro Tibetano de los Muertos, intento transmitir al mundo
occidental, y de ese modo documentar, ciertos aspectos de las Superiores o
Trascendentales Doctrinas Mahayánicas, que me hiciera llegar a ese fin el
Traductor, el extinto Lama Kazi Dawa-Samdup, mi Gurú tibetano.
La ferviente esperanza del Editor de este libro es que
también sirva, dentro de su humildad, a los pueblos de Europa y América para
que comprendan que los pueblos del Oriente se mueven por impulsos comunes a toda
la humanidad, y adhieren a ideales religiosos que, en esencia, son los mismos
que los de aquéllos; que, antropológicamente, la raza humana es Una sola
Familia, y que las diferencias externas debidas a características raciales hereditarias,
pigmentación y medio físico son, de hecho, puramente superficiales.
No puedo concluir este Prefacio de modo más adecuado que
citando las propias palabras del Traductor:
"Que esta traducción de la biografía de Milarepa contribuya
un poco a ayudar a que se le conozca y estime en otras tierras como lo es ya en
la propia, fue el único deseo que me impulsó a cumplir mi tarea, y sigue siendo
mi ardiente plegaria al dejar mi pluma."
W. Y. E-W.
Jesús College, Oxford
21 de Junio de 1928
MILAREPA
"Yo soy Milarepa, de gran fama,
Hijo directo de Sabiduría y Memoria;
Empero soy un anciano, abandonado y desnudo.
De mis labios brota una cancioncilla,
Pues toda la Naturaleza a la que contemplo
Me sirve de libro.
El cayado de hierro, que mis manos sostienen,
Me guía por el Océano de la Vida Mutable.
Soy amo de la Mente y de la Luz;
Y, el mostrar hazañas y milagros
No depende de las deidades terrenas."
Milarepa, del Gur-Bum
(Según la versión
inglesa de G. Sandberg)
KARMA.
"De lo que practicamos ahora, depende nuestro futuro;
Así como la sombra sigue al cuerpo, el Karma nos sigue.
Forzosamente, cada cual degusta lo que ha hecho."
De El Dorado Rosario de la Historia de Padma (Sambhava),2
Capítulo IX.
(Según versión inglesa del Lama Kazi Dawa-Samdup)
INTRODUCCION
I.
La Importancia del Jetsün-Kahbum
Esta Biografía de uno de los Grandes Genios Religiosos de
nuestra raza humana nos presenta un vívido documento de las condiciones
sociales prevalecientes en el Tíbet de los siglos XI y XII de la era cristiana.
En la época de
Milarepa no era inferior en sus limitaciones medievales y probablemente
resultaba superior en cuanto a su notable desarrollo filosófico y religioso
sobre el Mundo Occidental de la misma época.
"Oriente, incluso
en los tiempos de su prosperidad material, nunca olvidó la supremacía de lo
espiritual. Los monarcas renunciaban a sus reinos para terminar sus días en la
meditación, en la selva o en las soledades de la montaña. 'Morir en la rutina'
era entonces, al igual que ahora, un mal que debía evitarse. Aquí radica el
secreto de la imperecedera vitalidad del Oriente." — Atal Bihari Ghosh.
En la época en que Milarepa meditaba en medio de los nevados
bastiones de los Himalayas tibetanos, la cultura islámica florecía en todos los
sectores del Indostán. A él se debe, al igual que a su maestro Marpa (que
efectuó una cantidad de viajes a la India para recoger manuscritos de la
tradición hindú y budista), que gran parte de la herencia espiritual de la
India, entonces amenazada de destrucción, se aplicara a las necesidades de la
sociedad tibetana, preservándose hasta hoy. Y en la misma época, Inglaterra
experimentaba los efectos de la conquista normanda. De esa manera, tanto para
el estudiante de religión como para el historiador, el Jetsün-Kahbum,o La
Historia Biográfica de Jetsün-Milarepa, ha de ser de una importancia que supera
lo común.
II. Valor histórico de
la narración
En su conjunto, la narración biográfica, tal como llegó hasta
nosotros, puede aceptarse como fiel relato de los dichos y obras de Jetsün, con
cierta salvedad de leyenda y mitología popular que se le incorporara.
Este libro procurará una renovada introspección a todos
cuantos aprecian la filosofía budista y, más en especial, en su forma
mahayánica.
En la primera parte de la Biografía vemos a Jetsün en su
juventud, dominado, como muchos grandes santos de otros credos, por la
naturaleza inferior. Urgido por su vengativa madre, llegó a ser, por un tiempo,
un maleficiador profesional, un experto en magia negra, que recorría el Sendero
de la Oscuridad. Luego, en la segunda parte, se arrepiente, convirtiéndose a la
Fe Blanca, que es el Budismo
Para los seguidores de Jetsün, estos extraños sucesos, que se
centran en torno a la desaparición y pira funeraria de su Gurú, son tan dignos
de crédito como la historia de la Transfiguración y Ascensión de Jesús para los
cristianos. En cuanto al valor histórico que puede adscribírseles, cada lector
debe decidir por si, con la debida salvedad de agregados derivados de la
tradición y la creencia popular.
III. Escuelas tibetanas
de filosofía budista
En todo el Tíbet y extendiéndose dentro de Nepal, Bhutan,
Sikkim, Kashmir y partes de Mongolia hay tres Escuelas principales de filosofía
budista
1) la Mádhyamika, o "Camino Medio", conocida por
los tibetanos como Uma-pa (Dbus-ma-pa), originada en la India bajo Nagarjuna,
durante el siglo II de nuestra era
2) la Mahá-mudrá, o
"Gran Símbolo" (tibetano: Phyag-Ch'en)
3) la Adi-Yoga,
también conocida como la "Gran Perfección" (tibetano: DzogsCh'en).
Los adherentes de la
primera son los Ge-lug-pas;
los "seguidores de la Orden Virtuosa", popularmente conocidos como
los Gorras Amarillas
Los adherentes de la
Escuela Mahámudrá son los Kargyütpas, los "Seguidores
de la Sucesión Apostólica" (o "Seguidores de las Ordenes Sucesivas"),
de la cual Milarepa es el máximo Apóstol tibetano
Los seguidores de la
"Gran Perfección"
o Escuela Adi-Yoga, son los Ñing-ma-pas, los de "Viejo Cuño",
conocidos popularmente como las Gorras Rojas, los adherentes de la Iglesia
Irreformada, fundada por el filósofo hindú, Padma Sambhava, en el año 749 de
nuestra era.
La Biografía registra que Milarepa cumplió en una ocasión un
rito Bön (cf. pág. 260), indicando de esta manera su familiaridad con la Fe más
antigua.
IV. La sucesión
apostólica Kargyütpa
Recién en la época de Padma Sambhava, bajo el gobierno del
rey Ti-song De-tsen, el Budismo se arraigó firmemente en el Tíbet, pues hasta
entonces los Bönpas lograron oponerse, manteniendo su propia autoridad
religiosa. Pero Padma Sambhava, como San Patricio en Irlanda cuando tuvo la
oposición de los Druidas, hizo que la Nueva Magia prevaleciese sobre la Vieja.
De acuerdo con la tradición, Tilopa, que vivió cerca de
mediados del siglo X, obtuvo la filosofía Mahámudrá. Tilopa, a su vez, la
transmitió oralmente, como doctrina esotérica —y todavía lo es en su aplicación
práctica— a su discípulo Naropa. De manera que Naropa es el segundo en la
Sucesión Terrena; el tercero, Marpa; y el cuarto, Milarepa
V. Los modernos
sucesores de Milarepa
En este mismo momento hay cientos de ascetas Kargyütpas
viviendo en los helados yermos de los Himalayas tibetanos, algunos en cuevas al
pie del Monte Everest o en sus laderas, donde todavía se hallan, como lugares
de especial santidad y peregrinaje, las ermitas de Jetsün
Su sistema de intuición mística, llamado Ta-wa en tibetano,
como lo enseñan los diversos tratados sobre la Doctrina Mahámudrá y lo
practican en grutas de la montaña o selváticas soledades, distingue a los
Kargyütpas de las otras sectas tibetanas. Y en virtud de sus votos de
incalificado ascetismo y renunciamiento a la vida mundana y su real aplicación
de ellos, no son superados, en cuanto a la firmeza de su Budismo, por ningún
otro grupo de seguidores del Gran Yogi, Gotama el Iluminado
VI. Los kargyütpas
comparados con los gnósticos cristianos
Como base de esta explicación comparativa de este sistema
Kargyütpa de intuición mística, podemos tomar, por ejemplo, el de los gnósticos
cristianos ("Los Conocedores"), probablemente lo que es más parecido
entre los sistemas conocidos del pensamiento europeo, en el que hallamos muchos
paralelos notables.
De acuerdo en general con los budistas, los gnósticos
cristianos no reconocen la doctrina de Expiación Vicaria tal como la elaboraron
los Concilios de la Iglesia convirtiéndola en dogma pues para ambos credos por igual,
la Liberación depende enteramente del propio esfuerzo, considerándose al Buda y
al Cristo como Guías y no como Salvadores
El gnóstico cristiano busca el Conocimiento; y como los
Kargyütpas, y los yogis entre los hindúes, y los sufíes entre los musulmanes,
rechaza aquella forma peculiar del intelectualismo occidental favorecida por
los Concilios Eclesiásticos que conduce a la formulación de credos que empiezan
con "Yo creo" y de decretos de anatema para quienes no creen, y sólo
adhiere al Conocimiento Realizado o Realizable.
Desde este punto de vista, los seguidores de Milarepa son los
gnósticos ("Conocedores") entre los budistas.
VII. Sectas disidentes
La austeridad de las reglas de Milarepa fue, como era de
esperar, impopular entre los seguidores de Marpa que amaban la vida hogareña (a
la que Marpa jamás renunció), y que tal vez amaban la pompa del
eclesiasticismo.
Otros, más predispuestos hacia la Magia Negra que hacia la
Magia Blanca, se apartaron de Milarepa.
De aquí surgieron cuatro subsectas disidentes de los Kargyütpas:
1) La Karma-pa,
llamada según su fundador, Karma-pa Rangchung Dorje, discípulo de
Dvag-po-Lharje, principal discípulo y sucesor apostólico de Milarepa, es la más
importante.
2) La Dug-pa (de Dug: 'Dragón de Trueno", refiriéndose
de ese modo a quienes se hallan en la Escuela del Dragón de Trueno)
3) La Di-Kung-pa, llamada de acuerdo al Monasterio de Dikung
4) la Ta-lung-pa, llamada de acuerdo al Monasterio Ta-lung
son los otros dos grupos disidentes que sobreviven
VIII. Árbol genealógico
de las sectas lamaístas
Foto en el libro
IX. La defensa del
ideal ermitaño.
Para el europeo y americano comunes, acostumbrados, tal vez
en demasía, a las comodidades y lujos modernos, la vida de los ermitaños Kargyütpas
y otros como ellos, tal vez parezca producto de un celo religioso irracional.
Sin embargo, no hay que olvidar que el ermitaño, a su vez,
observa con profunda compasión a sus hermanos inmersos en el mundo; y mientras
éstos se afanan por sus trivialidades mundanas, él reza por ellos, para que su
Ignorancia (Avidyá) se disipe, y sus pies se afirmen en el Sendero de la Gran Liberación.
Aparte de su comparativo valor para con la sociedad, el yogi
enseña que todos los estados de la actividad humana, al ser kármicos, se
justifican en sí mismos pues para él el mundo es una vasta Escuela de muchas
gradaciones: algunos alumnos están en el jardín de infantes, la mayoría en el
aprendizaje medio y unos pocos están listos para ingresar en la Universidad,
donde la matriculación se logra mediante un exitoso renunciamiento al mundo.
Aquellos que evolucionaron más allá de los deseos de la vida mundana son, para
él, de mayor valor para la sociedad que quienes aún están enamorados del mundo.
Como potentes estaciones transmisoras, cargadas dinámicamente
con fuerzas-de-pensamiento, los Grandes transmiten sobre la Tierra esa Espiritualidad
Vital que sólo posibilita la evolución humana; así como el Sol sustenta al
hombre físico ellos sustentan al hombre psíquico y posibilitan la huida humana
de la Red de la Existencia Sangsárica. Atados como están en la Cadena del Ser,
con la Humanidad sobre la Tierra y los Iluminados más allá de la Naturaleza,
satisfacen una función mucho más importante que la de todos los Reyes y
Gobernantes de los hombres.
Los mundanos, con su necia sabiduría, consideran al Gran
Yogi, sentado en silenciosa meditación y Samádhi en las Cimas himaláyicas, como
un inútil miembro de la sociedad, como quien desertó de sus deberes en el mundo
a fin de ganar para sí su egoísta salvación. Si ésta fuese, tal vez, una
crítica aplicable a algunos de los ermitaños de los yermos egipcios, no lo es
para los ermitaños Kargyütpas, ni para los sinceros yogis hindúes como los que
encontró el autor.
De manera que el objetivo supremo de todo yogi sincero, sea
hindú, budista, jainísta, taoísta, sufí o gnóstico cristiano, consiste primero
en adaptarse para llegar a ser Maestro del Mundo y luego retornar a la sociedad
humana y llevar a cabo su Voto.
X. El problema del
Arhant.
Todo esto nos lleva hacia un problema que últimamente fue
discutido incluso entre los pensadores europeos. La pregunta que se le formuló
a quien escribe es la siguiente: "¿Existen miembros de la raza humana que
alcanzaron, como se cree que Milarepa lo hizo, la cima de tal evolución
espiritual y física como lo admite este planeta; y que, al ser como una especie
aparte de los otros seres humanos, son dueños de dominio sobre las fuerzas
naturales, no descubierto aun pero probablemente sospechado por la Ciencia occidental?"
Nos parece que esta es la más importante pregunta antropológica que suscita la
Biografía de Milarepa.
Como lo aseveran los seguidores de Milarepa, en la búsqueda
de la Verdad ésta puede hallarse sólo a través de la Realización, en el sentido
gnóstico y no mediante especulación intelectual; de modo que, para decidir si hay
o no Arhants en la actualidad, en el Tíbet o en otra parte del mundo, el único
procedimiento válido y científico consiste en explorar por sí el sendero que
conduce al Arhantado, como Milarepa nos invita aquí a que lo hagamos
Sin fe en que cierto experimento puede conducir a cierto
resultado, ningún químico ni físico descubriría posiblemente nuevas verdades
científicas; y ningún hombre puede jamás esperar descubrir ese Nuevo Mundo,
sobre el cual Milarepa canta en su triunfal júbilo extático, a menos que
primero plantee el postulado de que hay un Nuevo Mundo que espera su
descubrimiento.
XI. El texto y su
traducción
El extinto Lama Kazi Dawa-Samdup, de quien el Editor diera
una breve reseña biográfica en la Introducción al Libro Tibetano de los
Muertos, inició la traducción inglesa del Jetsün-Kahbum, sobre la que se basa
nuestra versión, el 22 de junio de 1902; y, trabajando periódicamente en ella
cuando disponía de tiempo —era único sostén de padre y madre ancianos y de una
esposa con tres hijos— la completó el 29 de enero de 1917.
En esta versión se ajustó al sentido literal del texto
tibetano en la mayor medida que ambos idiomas lo permiten o que resulte
compatible con la expresión literaria, salvo en unos comparativamente pocos
casos en que, como él dijo, fue preferible manifestar mas libremente el
significado real propuesto antes que traducir literalmente abstrusos términos y
frases metafísicas que –aunque pudiesen plasmarse en otro idioma- no llegarían
a transmitir el significado que un lama iniciado extraería de ellos en el
original.
En razón de que el interés del Editor es más bien
antropológico que filológico, no intentó producir una versión
"estandardizada"; tampoco estaría capacitado para encararla aunque
hubiese dispuesto de los datos y material necesarios. Esta importante tarea
queda para los eruditos del futuro que, es de esperar, produzcan eventualmente
un texto tibetano científicamente exacto, facilitando de ese modo la
eliminación de cualquier imprecisión que se haya deslizado en nuestra versión.
XII. Ubicación del
Jetsün-Kahbum en la literatura del Tíbet
"Aunque escrito hace más de ochocientos años, su estilo
es tan claro y simple desde el principio hasta el fin que cualquier tibetano
actual del común, que sepa leer, puede hacerlo con facilidad y deleite. Si
sumamos a esto que narra la biografía de quien es considerado y admirado por
todos los tibetanos, de toda secta y escuela, como el Asceta Ideal, o Yogi, y que
no es menos estimado como poeta y autor de cantos, cuyas canciones están en bocas
de todos entre el común del pueblo, así como las canciones de Burns en Escocia,
vemos cuál es la razón de que esta vida de Milarepa sea uno de los libros más
famosos y favoritos del Tíbet.
"No obstante la simplicidad y ausencia absoluta de
lenguaje innecesariamente complicado en la Biografía, ésta posee mucha belleza
debido al modo en que se la escribió, que pueden apreciar, y aprecian, quienes entienden
tales cosas, aunque no se sientan inclinados a imitar su simplicidad y sentido
directo
"De todos modos, algo de esta índole es lo que yo (el
actual Traductor) me propongo al efectuar esta versión. Deseé mostrar ante los
cultos ojos europeos a uno de nuestros Grandes Maestros, tal como realmente
viviera, en una biografía suya que, en gran medida reposa en sus propias
palabras y el resto en las de su discípulo Rechung, que lo conoció en la
carne."
XIII. Milarepa como uno
de los héroes de la humanidad
A pesar de las muchas diferencias sectarias existentes entre
las numerosas sectas del Budismo tibetano, todos los tibetanos se unen por
igual teniendo a Jetsün Milarepa en elevadísima reverencia y estima; y lo
consideran el prototipo mismo de todo cuanto ha de ser un Gran Santo. De este
modo, entonces, puede decirse que Milarepa no pertenece a Secta ni Escuela
alguna.
Como miembro de la raza mongólica, Milarepa, al igual que
Confucio, es un ejemplo más del hecho que el genio no reconoce barreras
raciales, nacionalidad, ni credo, siendo universalmente humano como la
humanidad misma.
EL TRANQUILO
"Aquel que de toda forma se reprime,
Con tranquilidad corporal, verbal y mental, oh mendicantes,
Quien hizo a un lado todos los deseos de este mundo,
A él lo llaman 'el tranquilo'."
"Aquel mendicante que rebosa dicha y contento cabales,
Firme en la doctrina del Despierto,
Alcanza la bienaventuranza donde cesan todas las condiciones,
Alcanza el Estado de Paz."
El Buda, del Dhammapada, vers. 377,380
(Según versión inglesa de F. L. Woodward)
INTRODUCCIÓN.
(del Tibetano)
por RECHUNG, discípulo de Milarepa
¡Pleitesía al Gurú
Aquí deseo narrar la historia de un Gran Yogi, que vivió en
esta elevada meseta nevada del Tíbet. (Fue) quien desde su tierna juventud fue impresionado
profundamente por la naturaleza pasajera e impermanente de todas las
condiciones de la existencia mundana, y por los sufrimientos y miserias en que
vio inmersos a todos los seres.
Fue quien, habiendo tenido la ventaja de maestros santos Y
sagrados, almacenó el elixir vitalizador caído de los labios de estos, y lo
degustó por sí en la deleitosa soledad de los retiros montañosos, logrando con
ello emanciparse de los afanes de la Ignorancia (de modo que), las semillas de
la Experiencia y la Inspiración rotaron en él y alcanzaron un desarrollo pleno
Fue quien, habiendo dominado las ciencias místicas y ocultas,
recibió continuamente de las Dakinis los cuatro estados bienaventurados de
comunión extática, adelantando así su desarrollo espiritual.
Fue quien a su tiempo se liberó de la Doble Sombra (de la
Ilusión y del Karma) y se remontó hacia el Espacio Espiritual, hasta que
alcanzó la Meta en que todas las doctrinas se funden en la unicidad.
En pocas palabras (fue), un ser que dentro del lapso de una
sola vida obtuvo la Cuádruple Personalidad, y las Quíntuples Perfecciones que constituyen
el Estado Omnipresente del Gran Vajra-Dhara.
Fue aquél cuya incesante gracia y misericordia fue conferida a una multitud
inconmensurable, sin cuenta, de seres sensibles, por los que mantuvo en
movimiento la Rueda Sin Par de la Verdad redimiéndolos así de la inexpresable
angustia y aflicción del Sangsára.
PARTE I:
EL SENDERO DE LA
OSCURIDAD.
Capítulo I.
LINAJE Y NACIMIENTO.
Relato de los sueños de Rechung, que lo llevaron a escribir
esta
Biografía; y de los antepasados y nacimiento de Milarepa.
En un tiempo, según lo oí, el Gran Yogi, aquella Gema de los
Yogis —de la Escuela Annttara Vájra-Yána - Jetsün-Mila-Zhadpa-Dorje, vivió
durante un lapso en la Cueva de Forma-de-Estómago de Nyanam, que ahora es muy
sagrado sitio de peregrinación.
Una noche, mientras Rechung se hallaba sentado meditando en
su celda, tuvo un sueño que describió de esta manera:
"Yo caminaba por una región que se decía ser la Tierra
Occidental de Urgyan, habitada por ángeles de ambos sexos. El país era
exquisitamente bello y delicioso, y las casas y palacios estaban construidos
con oro, plata y piedras preciosas.
Yo cruzaba la capital de este país y advertí que sus
habitantes vestían de seda y estaban adornados con guirnaldas de gemas, metales
preciosos y ornamentos de hueso, y que cada uno de ellos era bellísimo de contemplar……….Al
ver todo esto, yo estaba lleno de tal extático deleite y felicidad que casi me
desvanecí." 'Quédate aquí, sobrino, mientras voy y consigo el permiso del
Buda,' dijo la dama. Lo obtuvo al instante, regresó para conducirme ante la
Sagrada Presencia, llegué hasta allí y rendí pleitesía al Buda, recibiendo Su
bendición……..Otros dijeron: 'Estas biografías que hemos oído son las de personas
que aniquilaron sus malas acciones y adquirieron mérito durante varias vidas
anteriores, pero Milarepa fue uno que adquirió mérito y logró la iluminación no
inferior a la de cualquiera de éstos, totalmente en una sola vida……..
……."Entonces, yo (Rechung) desperté y descubrí que era
de madrugada; y esa mañana, mi mente se sintió muy despejada y mis devociones
fueron firmes y sinceras. Recordando el sueño y reflexionando sobre él, pensé
que era muy auspicioso haber soñado estar en la Tierra de Urgyan, y escuchar la
prédica del Buda Akshobhya y que yo tenía buenas razones como para congratularme
de haberme encontrado con Jetsün-Milarepa en la vida real…….
……"Me amodorré otra vez profundamente y tuve otro sueño,
aunque éste no fue tan vívido como el primero. Ahora eran cinco bellas jóvenes
doncellas, blanca, azul, amarilla, roja y verde, respectivamente, que decían
llegar de la Tierra de Urgyan; vinieron ante mi presencia todas juntas, y una
de ellas habló y dijo: 'Mañana hay que contar la historia de la vida de
Milarepa; ¡déjanos ir y escucharla!'…….Al despertar, descubrí que el sol ya estaba
alto, y reconocí que mi sueño era una señal de las Cinco Hermanas
Inmortales."
Luego de tomar su comida matutina con esa feliz disposición
mental, Rechung buscó la presencia de su Gurú (Jetsün), y halló que el séquito
(de discípulos y seguidores) ya se había sentado.
Siendo tu clan la del Khyungpo y tu tribu la de los Josays
(Descendientes de los Nobles), ¿cómo llegaron a llamarte con el sobrenombre de
Mila? Además, ¿cómo llegaste a cometer acciones negras en tu juventud y qué te
indujo a realizar acciones blancas; durante qué periodo dices que tuvieron
lugar diversos accidentes que excitan la risa y algunos tan dolorosos que
impulsan al llanto?
De modo que, por compasión hacia mí y éstos mis discípulos,
complácete, oh Señor, en desechar amablemente tu renuencia y ten la condescendencia
de contarnos todo detalladamente. Requiero de mis amigos y hermanos en la Fe
que se asocien a esta mi súplica.
Entonces, todos los presentes se levantaron y postrándose
varias veces, dijeron: "También nosotros sumamos nuestras preces a las del
Reverendo Rechung y te instamos, Señor, a poner en movimiento la Rueda del
Dharma." Entonces Jetsün dijo: "Bien, si todos tanto lo deseáis, os
complaceré, puesto que en mi vida nada hay que necesite ocultarse……
…..Había desarrollado ciertos poderes supernormales, llegando
a ser un adepto en la invocación de ciertas deidades tutelares, alcanzando
maestría en la magia. Al arribar a la Provincia de Tsang, en un lugar llamado
Chungwachi, sus poderes mágicos de curación de enfermedades y exorcización de
personas obsesionadas por demonios concitaron muchísimas demandas, de modo que su
fama creció grandemente……
Pero en el lugar había una familia que no creía en él.
Sucedió en una ocasión que esta familia fue atormentada por un espíritu terriblemente
maligno, que nunca se atrevió a acercarse a Khyungpo-Josay, y no podía ser
exorcizado por nadie más. De acuerdo a ello, se invitó a Josay quien, aproximándose
al demonio, dijo tres veces con fiero acento: 'Yo, Khyugpo-Josay, vengo a comer
la carne y a beber la sangre de todos vosotros, demonios. Desde ese día, Josay
fue llamado Mila, a modo de exaltación de sus maravillosos poderes mágicos, y de
esa manera sus descendientes llegaron a llamarse con el sobrenombre de Mila.
"Mila-Dorje-Sengé, siguiendo aún su profesión comercial,
adquirió más fortuna que nunca. Pagando un buen precio en oro y mercancías del
Norte y del Sud, compró un campo fértil, de forma triangular, cerca de
Kyanga-Tsa, a un hombre llamado Worma, y lo denominó 'Worma Tosoom' (Triángulo
de Worma).
Fue precisamente a los veinte años de edad cuando
Mila-Sherab-Gyaltsen tomó en matrimonio a una joven perteneciente a una buena
familia del pueblo de Tsa, de la raza real de Nyang, llamada Karmo-Kyen
(Guirnalda Blanca)
Fue en el año del Agua-Dragón Macho24 (1052 D.c.), en el
primer mes de otoño25 y el día veinticinco26 bajo una estrella propicia, cuando
yo nací; 27 y no había terminado mi madre de darme a luz cuando se despachó a
mi padre un mensajero con una carta que decía: 'El trabajo de otoño se aproxima
y he dado a luz un hijo.
Durante mi niñez se me prodigaron grandes cuidados. Con el
correr del tiempo llegué a tener una bella voz, que deleitaba de tal modo a
cuantos la oían que la gente acostumbraba a decir que había sido muy apropiado
llamarme "Complacido-de-oír.'
Al mismo tiempo en que éramos tan envidiados por todos,
falleció mi padre, Mila-Sherab-Gyaltsen; y las ceremonias relativas a su
funeral se cumplieron con manificencia. Esta es la primera parte de la
historia, y narra cómo nació Jetsün.
Capítulo II.
EL SABOR DEL DOLOR.
Relato de la muerte y
última voluntad del padre de Milarepa; el apropiamiento indebido de la heredad
por parte de los tíos paternos; y las aflicciones resultantes sufridas por
Milarepa, su madre y hermana.
Rechung habló nuevamente y dijo: "Oh Maestro, complácete
en relatar los detalles de tus sufrimientos, y las contrariedades que siguieron
a la muerte de tu padre." Entonces Jetsün continuó: "Cuando yo había
llegado casi a los siete años de edad, mi padre, Mila-Sherab-Gyaltsen, contrajo
una gravísima enfermedad. Los médicos y lamas que lo atendían coincidieron en
que no podían ofrecer esperanzas de su recuperación, y anunciaron que su fin se
acercaba. Asimismo, todos sus parientes tenían conciencia de que estaba
muriéndose, y hasta el mismo paciente perdió las esperanzas y se resignó a
morir.
Mi tío y mi tía, otros
parientes y amigos, y todos los vecinos se reunieron y, en presencia de éstos, mi
padre hizo saber sus últimos deseos, confiando el cuidado de su viuda y huérfanos
a mi tío y a mí tía, como así también la administración de toda su hacienda.
Hizo confeccionar un testamento por escrito, lo leyó, firmó y selló en presencia
de todos cuantos se hallaban reunidos.
Pero hasta que mi hijo alcance madurez, lo confío todo a vosotros,
a todos mis parientes, pero principalmente, a vosotros dos, el tío y la tía de
mis hijos. ¡Ved que no se perjudiquen! ¡Tened la seguridad de que os vigilaré
desde el reino de los muertos!' Al decir esto, mi padre expiró.
Nuestras ropas eran
trapos miserables atados a nuestros cuerpos con una soga como cinto. Obligados
a trabajar sin consideración, nuestras manos y pies se agrietaron y ampollaron.
La insuficiencia y tosquedad de nuestra comida nos tornó miserablemente
escuálidos y macilentos. Nuestro cabello, otrora adornado con oro y turquesas,
se endureció e infectó con piojos. De modo que cuanto más sufríamos, más
desagradables eran las cosas que decían de nosotros, y la gente vulgar,
nuestros anteriores subalternos, no perdían ocasión de desacreditarnos a
nuestras espaldas.
Cuando yo tenía unos quince años de edad, mi madre poseía un
Pequeño terreno suyo llamado "Tepe-Tenchung (Alfombrita del Hambre), que
aunque no llevaba un nombre muy auspicioso, rendía una buena cuota de cereal. Entonces
se esparció la noticia de que Guirnalda Blanca del Nyang y sus hijos iban a dar
una fiesta con vistas a recuperar su patrimonio. De todas partes se pidieron
alfombras prestadas, extendiéndoselas por el piso de nuestra amplia casa. Se
invitó a la fiesta a todos nuestros vecinos, más especialmente a quienes habían
estado presentes en ocasión del deceso de mi padre y conocían su última
voluntad, y a todos nuestros parientes encabezados por nuestro tío y nuestra
tía.
Mi tío y tía continuaron: 'Reclamáis riqueza de nosotros,
pero parecéis tener mucha, puesto que pudisteis invitar a todos vuestros
vecinos y amigos a tan gran banquete. No necesitáis reclamarnos nada, y como
nada vuestra riqueza, decid lo que gustéis. Y aunque la tuviéramos, no vamos a restituírosla.
¡Haced lo peor, huérfanos miserables! ¡Si os creéis en número suficiente,
peleadnos! ¡Si juzgáis que sois demasiado pocos, maldecidnos!
Pero mi madre dijo: 'Puesto que no se nos va a restituir
nuestra hacienda, no considero posible criar a mis hijos mediante dinero
obtenido por caridad de los demás. Nos maltratarán peor que nunca; y seremos
como tambor en su caja o humo volando. Nos quedaremos aquí y trabajaremos nuestro campo. Durante este
período, parece que nuestros parientes contribuyeron con alguna ayuda
pecuniaria a nuestro sostén. En especial, los padres de Zesay eran muy buenos;
de tiempo en tiempo nos enviaban harina y manteca, e incluso combustible; y a
menudo permitían que la misma Zesay viniese al lugar donde yo estudiaba, para
consolarme.
Este es el relato de aquella parte de su vida en la que
Jetsün tuvo real experiencia de la existencia del dolor.
Capítulo III.
LA PRÁCTICA DE LA MAGIA
NEGRA.
Relato del GURÚ de
Jetsün y del dominio de la Magia Negra; y de cómo Jetsün destruyó a treinta y
cinco de sus enemigos y la abundante cosecha de cebada a los restantes,
mediante magia
Nuevamente Rechung se dirigió a Jetsün diciendo: "Oh
Jetsün, dijiste que al principio cometiste algunas acciones negras. ¿Cuáles
eran estas negras acciones y cómo fueron cometidas?" Jetsün respondió:
"Mediante magia negra, y provocando tormentas de granizo, amontoné
montones de demérito.
Mi madre dijo: 'Lo que desearía es verte vestido con una cota
de malla y montado en un corcel, hundiendo tus espuelas en los cuellos de estos
enemigos nuestros; pero eso sería muy difícil de lograr e implica también mucho
riesgo. Sin embargo, lo que deseo es que aprendas la Magia Negra integralmente,
de modo que puedas matar a estos enemigos nuestros, principalmente a tu tío y
tu tía que nos provocaron tanto pesar y miseria, y cortar la raíz de su
posteridad hasta la novena generación. Mira si puedes hacer eso por mí
Prometí fielmente hacer lo mejor para satisfacer su deseo si
ella proveía las gratificaciones para los Gurús de la Magia Negra, como así
también mis gastos para el viaje y por el tiempo en que yo estuviese contraído
al estudio.
Entonces mi madre vendió la mitad del campo llamado
'Alfombrita del Hambre' por una espléndida turquesa llamada 'Estrella Radiante'
y una jaca blanca llamada 'León Indómito', bien conocida en el lugar
'Mi querido hijo, considera en qué estado miserable estamos,
y lleva a cabo el objetivo que está frente a ti. Debes demostrar tu poder aquí,
en este lugar, produciendo alguna destrucción. Tu estudio de magia no es igual
al de estos jóvenes; el de ellos es asunto para adquirir fama, pero el nuestro
es de desesperada necesidad. Si regresas sin ser capaz de de dar aquí alguna
manifestación visible de tu poder, te juro que me mataré en tu misma presencia
Al llegar a Yarlung-Kyorpo, y encontrar al Adepto de Magia
Negra, vi que mis compañeros le hicieron un presente de parte de su oro
solamente; pero, en lo que a mí respecta, le obsequié con todo lo que yo tenía suplicándole
únicamente que me enseñara la magia negra de tal guisa que yo pudiese demostrar
mis prodigios de modo inequívoco produciendo algún estrago sobre aquellos que
me robaran mi patrimonio. Otro pedido que formulé consistió en que me suministrara
comida y ropa hasta que yo adquiriese eficiencia en el Arte. El Lama sonrió y
dijo: "Consideraré tu solicitud”
Al oír toda la historia, también el Maestro fue incapaz de
reprimir sus lágrimas, y yo vi como éstas se deslizaban por sus mejillas. Entonces
dijo: 'Si lo que dices es cierto, en verdad fuiste tratado muy cruel e
injustamente. Yo mismo ejecutaría venganza mediante mi Arte pero no' puedo
hacerlo sin causa debida y tras una completa indagación
Entonces mi Gurú me dijo: 'Al principio te retaceé el arte,
porque temí que lo usases estúpidamente, sin tener causa suficiente para
ejercitarlo. Pero ahora estoy satisfecho de tu veracidad, y te enseñaré el arte
cabalmente.
Constrúyete una celda sólida que no pueda ser derribada
fácilmente con las manos, al término de aquella estribación, allá abajo', y me
señaló el sitio propuesto. 'Esta noche, en el extremo de tu altar (o círculo de
ofrendas), verás la señal de tu logro, y el cumplimiento de tus deseos.' Y con
seguridad esa misma noche aparecieron las Deidades Tutelares, trayendo consigo
las cabezas y corazones sangrantes de treinta y cinco personas, y dejando los
trofeos amontonados, dijeron ¿No eran estos los objetos que anhelabas al convocarnos
una y otra vez estos pocos días últimos?
A la mañana siguiente, vino mi Maestro nuevamente, y dijo que
había dos personas más que debían ser sacrificadas, preguntándome si quería matarlas
o no. Le rogué que se las mantuviese vivas como objetos de deleite y para
citarlas como ejemplo de mi poder en el futuro. Así fue como mis dos peores
enemigos, mi tío y mi tía, fueron excluidos de la destrucción general.
Seguidamente di las gracias a las Deidades Kármicas y
Tutelares, y abandoné el retiro de mi celda. El sitio de esa celda puede verse
en la actualidad en Khulung
Para pasar ahora a la fase práctica del cumplimiento de mi
venganza por medio de la Magia Negra, si deseáis saber cómo sucedió a los
otros, tuvo lugar de esta manera
Perecieron treinta y cinco personas en total, entre ellas la
novia y todos los hijos de mi tío. Nubes de humo y polvo oscurecieron el cielo.
Los cadáveres de hombres, mujeres, niños y jacas fueron cubiertos por las
ruinas. "Un gemido desgarrador brotó de quienes estaban afuera; mi hermana
lo oyó y, al ver lo que había sucedido, corrió hacia su madre, gritando: '¡Oh madre,
ven a mirar! Se derrumbó la casa de nuestro tío y ha muerto mucha gente
"Mientras tanto, el mensajero-peregrino siguió de sitio
en sitio averiguando mi paradero; y al saber que yo estaba en Nub-Khulung,
llegó allí; y, al encontrarme y darme todas las nuevas relativas al estado de
mi madre y mihermana, me entregó la carta de mi madre, parte de la cual decía
así: 'Mi querido hijo Thöpaga: espero que goces de buena salud. Estoy muy
satisfecha contigo; demostraste ser digno del nombre de tu padre, el noble
Mila-SherabGyaltsen, y mis deseos se han cumplido. Las manifestaciones de tu conocimiento
sobre magia negra fueron vistas aquí de modo muy impresionante. Fueron muertas
treinta y cinco personas en una casa que se derrumbó sobre ellas.
Mi Gurú echó una sola mirada a la carta y dijo: 'Yhöpaga:
parece que tienes una madre muy vengativa. ¡Murieron tantas personas y todavía
te manda lanzar tormentas de granizo! ¿Qué parientes tienes en el Norte? Nunca oí
que tuviese ninguno', repliqué, y la carta está redactada muy oscuramente
La esposa de mi Gurú era una mujer dotada de inteligencia
sobrenatural, siendo la encarnación de una dákiní. Leyó la carta una sola vez;
luego me ordenó que llamase al peregrino, y así lo hice. A esta altura mi Maestro
estaba muy complacido y dijo: 'Vosotras las mujeres sois proverbialmente de
agudo ingenio y penetrante visión, y ésta es sólo otra prueba de ello
Nos disfrazamos de peregrinos; y al llegar a mi aldea vi que
la cosecha de ese año era tan abundante que los lugareños más ancianos no
recordaban nada parecido. Con ese motivo, ese año se había dispuesto al efecto
que nadie segase a su antojo; unos pocos días más, y todos empezarían a
cosechar al mismo tiempo
El granizo fue seguido por un fuerte chaparrón y recio
viento, que hizo que nosotros dos sintiéramos mucho frío. De modo que buscamos
una cueva rocosa orientada hacia el Norte y, tras haber hecho fuego con
raquíticos arbustos, nos preocupamos de calentarnos cuando oímos las voces de
algunos lugareños que estaban de cacería para celebrar con sus presas la
habitual acción de gracias por la cosecha
De este modo fue que cometí negras acciones, vengando los
agravios que me hicieran mis enemigos, sosteniendo con ellos una guerra a muerte."
Esta es la primera acción (cumplida por Jetsün): la acción mundana de destruir
a sus enemigos.
Resumen de las 104
primeras paginas.
KATHERINE FOXON MATUS
Abril 2021






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